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Lazos Rotos

Partidocracia. Cancer de la democracia.

Los partidos políticos, lejos de responder a la exigencia de honradez y al cumplimiento de sus promesas electorales, han sembrado una semilla sombría de desaliento y decepción en una gran parte de la ciudadanía e incluso, en su propia base militante.

Actualmente nuestro sistema político se ha terminado por convertir en una partidocracia, esta perversión de la democracia convierte a los partidos en los únicos sujetos de derechos políticos a diferencia del resto de la sociedad, cuya uníca participación se reduce -durante escasos minutos cada cuatro años- a elegir con su voto al político de turno, sin ninguna posibilidad de control posterior.

Estamos viviendo un momento en que el desencanto con la política en Canarias y particularmente en Icod de los Vinos es creciente y general. Los ciudadanos sienten un grado creciente de insatisfacción con el funcionamiento de los partidos, así como con las distintas instituciones que dicen representarnos, léase: Gobierno de Canarias, Cabildos, Ayuntamientos, etc.

La ”res publica” -cosa pública-, por llamarla así invocando a su sentido clásico, está en decadencia. Ya sea porque esta sociedad está basada en la competencia salvaje y el enriquecimiento rápido propiciando el individualismo deshumanizado y olvidándose de la comunidad, sea porque sus políticos incurren en comportamientos deshonestos, cuando no delictivos, que mancillan de cara al ciudadano la figura del servidor público, sea porque la democracia como forma de organización de la sociedad no resuelve de forma eficaz los conflictos que se plantean en su seno, siendo además incapaz de resolver las situaciones de pobreza y desigualdad que siguen aumentando y agravándose cada día más.

Los políticos se han convertido en ”ejecutivos”, en "tecnócratas", que han olvidado premeditadamente tomar el pulso en la calle a los diferentes problemas con que conviven los ciudadanos. La política se ha convertido en una ”profesión” de guante blanco que reporta pingües beneficios, ya sean estos pecuniarios (sueldos astronómicos), prebendas, influencias, contactos... en definitiva poder. En nuestros días se entiende por política el arte del engaño, de la trampa, el abuso como forma de satisfacer un deseo obsesivo de acceder a ese poder que permite medrar a costa de la ciudadanía.

Esta degeneración democrática ha calado profundamente en amplios sectores de la sociedad, en los conformistas, los alienados, los vencidos, los dormidos... Ante ésta situación, debemos desarrollar una nueva sensibilidad política, así como nuevas formas de acción más amplias y críticas. En la medida en que tengamos éxito en esas tareas prioritarias, lograremos una mayor inserción en todas las luchas de distinto tipo que se dan en nuestra tierra.

No podemos finalizar este artículo sin analizar, aunque sea someramente, el referéndum sobre el Tratado de Constitución europea. Los partidos políticos en las campañas electorales no proclaman abiertamente cuales son sus objetivos reales, en campaña electoral se promete el cielo a los indefensos electores que no tienen forma de eludir la propaganda agresiva y subliminal que se deja caer en los distintos medios de comunicación. Esto ya es conocido sobradamente, pero en el caso del referéndum del día 20 los políticos obedeciendo la voz de sus amos, ni siquiera nos prometen el cielo, es más ni siquiera hacen propaganda de él, "sólo" nos piden que mediante un acto de fe confiemos en ellos. En Canarias un 94% de los electores desconocen el contendido del texto constitucional, dentro del 6% restante algunos lo "conocen algo" y un porcentaje despreciable dicen conocerlo en profundidad.

Si analizamos la forma en que intentan convencernos de que votemos SI, cuando menos es anti-democrática, más aún cuando el referéndum no es vinculante, hecho este desconocido por un gran porcentaje de electores. Seguramente, amigo lector, habrá recibido en su casa el sobre con las papeletas y una miserable hoja donde en menos de 20 líneas nos "argumentan" las razones para votar SI.

En este contexto resulta que el triunfo del SI puede estar determinado por los espacios publicitarios en radio y televisión más que por las argumentaciones a favor de las "bondades" del texto constitucional, de la habilidad del publicista encargado del “marketing político” y, por tanto, de la penetración que logre su propaganda, pero no por la enumeración los logros sociales que deberían estar plasmados en esta ya caduca constitución y no lo están.

Algunas razones para votar NO.
    1. No es una auténtica Constitución ya que no nace de la soberanía de los pueblos.
    2. No es la Constitución para la Europa Social. La mal llamada constitución europea insiste en los contenidos de la Europa de Maastricht: reformas laborales, ataques a los servicios públicos, recorte de presupuestos sociales para imponer el déficit cero.
    3. No es la Constitución de la Europa Democrática. Supone dar plenos poderes a instancias al margen de todo control democrático, como la Comisión Europea y el Banco Central Europeo.
    4. No es la Constitución para la Paz. No supone el fortalecimiento de Europa, sino la sumisión a la OTAN y a la política exterior y militar de los EE.UU.
    5. Sí es la Constitución que da vía libre a la guerra preventiva.


Artículos anteriores:
[1] Diez razones para votar NO en el referéndum de la Constitución Europea.
[2] La Constitución Europea no es nuestra Constitución.
[3] Campaña por el No en el próximo referéndum de la Constitución Europea.
[4] Está en tu mano. El próximo 20 de Febrero VOTA NO en el referéndum europeo
[6] No a la Constitución Europea del capital y la guerra

Artículo de opinión de la redacción de Lazos Rotos.
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