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Lazos Rotos

A cuatro años del terrible acontecimiento que fortaleció a la ultraderecha gobernante. Incógnitas sobre el once de septiembre.

A las críticas que llueven sobre la Administración de George W. Bush por su imprevisión e inacción ante la amenaza real del huracán Katrina que asoló varios estados de la Unión, se suman revelaciones que crean verdaderas incógnitas al cumplirse cuatro años de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono, con el saldo de millares de víctimas.

El 11 de septiembre del 2001, un helicóptero de la policía de la ciudad de Nueva York sobrevoló el World Trade Center dos minutos después de que colapsara la primera torre gemela, en el peor acto de terrorismo sufrido por Estados Unidos en su historia.

Faltaban 21 minutos para que cayera la segunda. "Algo así como los 15 pisos de arriba están en llamas. Es inevitable", dijo el piloto por radio.

Segundos después, otro piloto dijo: "No creo que resista mucho rato. Yo evacuaría a toda la gente en el área del segundo edificio".

La Policía de Nueva York recibió el llamado. Los encargados de incendios y rescates, no. Como consecuencia, docenas de policías y varios bomberos murieron en el colapso de la segunda torre.

se mismo día, fue imposible la comunicación entre los 50 cuerpos de seguridad de la ciudad de Washington, la localidad de Maryland, en el estado de Virginia, y el cuerpo de bomberos del condado de Arlington, que comandaba el operativo de rescate en el Pentágono.

Estos errores volvieron a golpear al público estadounidense cuatro años después de la tragedia que acabó con la vida de 3 000 personas, con la difusión de miles de páginas de transcripción de grabaciones de las comunicaciones de sobrevivientes y víctimas.

Estos conmovedores documentos fueron entregados por el Departamento de Bomberos de la ciudad de Nueva York, luego de que el diario The New York Times los reclamara al Gobierno local al amparo de la Ley de Libertad de Información.

¿Por qué los sistemas de comunicación fallaron de manera tan flagrante en un país reconocido por su adelanto tecnológico? La comunicación por radio es básica para las agencias de seguridad pública, incluidas aquellas a cargo de la "primera respuesta", como se conoce a las que acuden de inmediato al llamado de damnificados por siniestros, como bomberos, policías y servicios de ambulancias.

La tecnología de radio está diseñada para que dos o más aparatos interconectados funcionen dentro de determinado espectro de frecuencia. El 11 de septiembre del 2001 no había un espectro asignado a las agencias de seguridad pública. Y hoy tampoco lo hay. Como consecuencia, hubo escaso intercambio entre los departamento de Policía y de Bomberos de la ciudad de Nueva York, a pesar de que tras el primer atentado contra las torres gemelas, en 1993, se creó una Oficina de Manejo de Emergencias en la metrópoli.

Sobre los sucesos del 11 de septiembre se reveló recientemente un documento emitido por el profesor de economía, Morgan Reynolds, quien fuera jefe del Trabajo durante el primer período del presidente Bush, que rechaza, por falsa, la versión oficial sobre el colapso del Word Trade Center (WTC). Considera, como más probable, que una demolición controlada haya destruido las torres gemelas y el adyacente edificio número 7. Reynolds, ahora profesor emérito de la Universidad de Texas, afirma que las conclusiones científicas sobre el colapso de las torres gemelas podrían ser la clave de la misteriosa conspiración detrás de lo ocurrido el once de septiembre. Cree también que es casi imposible que 19 terroristas árabes hayan podido burlar a los poderosos militares de Estados Unidos.

En sus revelaciones, Reynolds señala que la versión oficial de que el carburante incendiado de los aviones causó el derrumbe de las torres ha sido difícil de refutar porque, no obstante el desacuerdo de numerosos investigadores, la mayor parte de las evidencias fueron removidas por la Agencia Federal de Manejo de Emergencias. El personal de la entidad sacó rápidamente las estructuras de acero antes de que pudieran ser analizadas. Incluso a pesar de que el código penal requiere que la evidencia de la escena de un crimen sea guardada para el análisis forense, la agencia la destruyó o la embarcó al extranjero antes de efectuarse una investigación rigurosa.

El profesor da a conocer algunos hechos que denuncian las fallas de la versión del carburante incendiado: Hay fotos que demuestran a gente caminando por el agujero de la Torre Norte, en la que supuestamente ardían 10 000 galones de combustible del avión jet de pasajeros.

Cuando fue impactada la torre Sur, la mayor parte de las llamas de la Torre Norte ya habían desaparecido, después de haber ardido durante sólo 16 minutos. Lo que las hacía relativamente fácil de contener y controlar sin un derrumbe total.

El fuego no se expandió con el tiempo, probablemente porque se acabó rápidamente el combustible y se estaba sofocando, lo que indica que sin artefactos explosivos adicionales hubiera sido fácil controlar los incendios. Sobre el asunto, el informe asegura que los bomberos del Departamento de Incendios de Nueva York siguen bajo una estricta orden de silencio del Gobierno para que no discutan las explosiones que escucharon, sintieron y vieron.

Incluso el defectuoso informe de la Comisión Investigadora del 11 de Septiembre reconoce que ninguno de los jefes (de bomberos) presentes cree que fuera posible un colapso total de ninguna de las dos torres. Nunca antes edificios con armazón de acero habían sido derrumbados por incendios. Por otra parte, el edificio WTC-7 no fue dañado por un avión y sufrió sólo dos incendios menores en los pisos siete y doce de su estructura de 47 plantas, pero se derrumbó en menos de diez segundos. Los WTC-5 y WTC-6 registraron violentos incendios, pero no se derrumbaron a pesar de que sus vigas de acero eran mucho más finas que los anteriores. Igualmente considera imposible que fuegos del carburante para el jet (kerosén) eleven la temperatura del acero hasta aproximadamente el punto de fusión.

Por último, el profesor Reynolds concluye afirmando que la historia del Gobierno no ha presentado restos de importancia de los cuatro aviones utilizados en los ataques terroristas. La conocida foto del lugar de la caída del vuelo 93 en Pennsylvania no muestra el fuselaje, ni un motor, ni nada que pueda ser reconocido como resto de un avión, sólo un agujero humeante en el suelo. No se permitió que los fotógrafos se acercaran al agujero, expresa

Enlace: Leer Expediente con más de 35 artículos donde se reconstruye la historia no oficial sobre el 11/9
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