Blogia
Lazos Rotos

Ni contigo ni sin tí, y ni con perras ni sin ellas.

No es la canción de La Fuga, no, aunque lo parezca, sino un recordatorio a José Carlos Mauricio. En los últimos días, quienes siempre hemos estado en contra de la instalación de cualquier infraestructura portuaria en Granadilla (sea grande, según la versión ATI-CC-PP, o sea pequeñita, según la versión sector-oficialista-PSC-PSOE) hemos visto con agrado cómo se va esfumando toda posibilidad de masacre del litoral sureño (versión anhelo ciudadano). No hace muchos días que el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Canarias nos lo comunicaba a todos, eso sí, muy a su pesar, pero sin dejar de trasladarnos una sublime advertencia: si la UE finalmente dice NO a la ejecución de la mole del austro tinerfeño, será de las arcas canarias de donde saldrán los fondos para su definitiva implantación. Pues va a ser que no…

La negativa de la Unión Europea (aquélla por cuyo tratado constitucional acudimos a votar en referéndum) a la construcción del Puerto de Granadilla no es económica, sino de orden jurídico. Si se decidiera construir un puerto en un lugar calificado como “prohibido” por una directiva comunitaria, se incurriría indiscutiblemente en una violación de la legislación vigente ¿Cuántas veces tendrá que salir la ciudadanía a la calle para recordar lo cuantioso del daño medioambiental que podría producirse con tamaña mole en las lindes de Abona? No queda lugar para las discrepancias. Europa no niega el dinero por capricho, sino porque es ilegal destrozar un espacio de incalculable valor natural. ¿Por qué entonces las declaraciones del Maquiavelo de la política canaria?

Decía su maestro, esto es, el autor de El Príncipe que "las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por probarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco con el objetivo de que se aprecien mejor". Probablemente, nuestro más cercano discípulo del noble florentino quiera seguir adelante con sus injusticias, planteadas a la vez desde hace mucho tiempo, pero ejecutadas paulatinamente para no perder a sus favoritos amigos ¿Lo pillan, no?

Afortunadamente, para quienes sí que estamos preocupados por nuestro territorio, para quienes aún vemos en él un verdadero elemento patrimonial e identitario de nuestra condición isleña, para quienes estamos exentos de amistades favoritas, y para quienes queremos el progreso sostenible de Tenerife y no su destrucción, las cosas parecen irnos mejor que hace un año (crucemos los dedos, que nunca se sabe), de modo que el puerto de Granadilla cada vez es una realidad más difuminada, con Mauricio o sin él, con perras o sin ellas. No es la canción de La Fuga, no, aunque lo parezca, sino un recordatorio a José Carlos Mauricio. En cualquier caso, ahí le va parte de la letra:

Siempre supe que no eras buena para mí
Mal asunto, tu ya estás dentro de mí,
Tengo miedo de jugar y de perder
De jugar y de perder.

Ahora me estremezco
Hoy te acercas, mañana te vas
Algo me está diciendo
Que no eres alguien de quien me pueda fiar.


Rodríguez Álvarez Canarias Digital

0 comentarios