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Lazos Rotos

El pecado de ser pobre ha sido y será siempre el no tener lo que a otros le sobra.

Unidad del Pueblo

Partidos políticos / Unidad del Pueblo.- Juan Simón Padrón*. Cuando los pobres empresarios canarios, más capitalistas y más favorecidos por quienes todos ya sabemos (San José Carlos Mauricio y San Adán Martín), disfrutan con sus esplendidas, pulcras y religiosas familias; del placer, la seguridad y las mieles que les proporciona el impago de los impuestos de los más de quince mil millones de euros (sin contar las cajas “B”), con los que estos pobres infelices han dotado sus pobres vidas y la de la Santísima RIC, están castigando, claro está, a los más de 400.000 pecadores y pecadoras que en Canarias viven bajo el umbral de la pobreza.

Estas insignificantes cantidades dotadas a la Santísima, sirven para que los domingos y fiestas de guardar, en la Santa Misa, se den golpes de pecho y pidan a ese Dios clasista y neoliberal que ellos adoran, que les ayude y les de fuerzas para seguir mirando a otro lado. Y para que no se les revuelva el estómago con la visión de esos sucios y harapientos gandules que hacen cola en los comedores de Caritas, en las filas del paro o en esas ristras de gentes en camillas que entorpecen los pasillos de Urgencias de los hospitales de la Seguridad Social, que parecen ponerse todos de acuerdo para enfermar a un tiempo. Ni a esos otros que deambulan junto a las villas-chalet y sus lujosos barrios, afeándolo con su presencia, mientras piden y mendigan un lugar dentro de esta sociedad. ¿Es que no se dan cuenta de lo molesto e incómodos que pueden llagar a ser?

Esos 400.000 pecadores y pecadoras están como están porque no quieren trabajar, porque trabajo hay, lo que pasa es que sólo piensan y pretenden cobrar un salario y según ellos digno. ¿A que llaman digno? A trabajar un mes y tener para mantener a una familia entera. Creen que en la vida todo se arregla con dinero. Son unos celosos y unos desagradecidos, que solo pretenden poseer los mismos derechos, libertades y bienes que Nuestro Señor ha dado a estas veintitantas familias cristianas, que tampoco son tantas.

Hay que recordarles a todos esos pecadores, que los celos, y la avaRICia, son pecados mortales y que Nuestro Señor les va a castigar…

Un pecador.

* Juan Simón Padrón Ramos es miembro del Consejo Nacional del Frente Sindical Obrero de Canarias (FSOC) y de la Comisión Nacional de Garantías de Unidad del Pueblo.

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