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Lazos Rotos

Llamamiento para el primero de Mayo de 2006.

Medios alternativos / El Guanche.- Antonio Cubillo*. El 1º de mayo de 1886, en la ciudad de Chicago, 80.000 trabajadores salían a la calle, reivindicando la ocho horas de trabajo. Al día siguiente, 350.00 trabajadores se unían a esta manifestación en todo los Estado Unidos, iniciándose una huelga que afectó a más de mil fabricas. El 3 de mayo comenzó, con la muerte de un huelguista y docenas de heridos y culminó días más tarde, con el ajusticiamiento de los ocho trabajadores conocidos por los mártires de Chicago. El capitalismo naciente norteamericano tuvo después que ceder ante el empuje de las masas obreras de país. Tres años después, en 1889, la Segunda Internacional establecía la fiesta del Primero de Mayo, que se iba a celebrar en todos los países del mundo.

A lo largo de estos años, el 1º de Mayo no solo representa la lucha de los trabajadores del mundo entero, sino que en cada país significa que las masas trabajadoras toman conciencia de los problemas actuales de cada país y los reivindican con la lucha colectiva en ese día, cada uno en sus continentes y países respectivos. Los trabajadores de los países colonizados, a lo largo de estos años, ha aprovechado este día para reivindicar sus justos y legítimos derechos nacionales, pues mientras sus patrias sigan colonizadas, todo lo que obtengan serán puras limosnas de los colonialistas, que se las pueden quitar en cualquier momento.

En países como Canarias, los sindicatos de obediencia colonial, es lógico que quieran aprovechar la ocasión para enarbolar las consignas dictadas por la metrópoli, pero las organizaciones sindicales patrióticas canarias, no deben caer en la trampa, porque lo que está en juego es el porvenir de Canarias y la presencia de la clase trabajadora en el futuro de nuestra patria libre y soberana. Actualmente Canarias está dominada por el capital o la burguesía canaria y el capital europeo y de las multinacionales internacionales, que ya están ahogando a nuestra clase trabajadora, influyendo sobre todo con la importación de mano de obra foránea y el aumento del paro, que afecta a los trabajadores canarios en primera instancia, y esto se ve también en la influencia de los sindicatos de la metrópoli sobre nuestros trabajadores, a los cuales chantajean para que entren en sus sindicatos, apéndices de los partidos españoles de la metrópoli, si quieren obtener protección y ventajas particulares.

Si en un momento dado, en los años 70, prevalecía en la lucha de los trabajadores canarios la idea de Nación, actualmente ha habido una crisis de la idea Nación, que es aprovechada por los partidos de la metrópoli y sus apéndices sindicales. El hundimiento de este espíritu de lucha por nuestros justos y legítimos derechos nacionales y por la Autodeterminación, que debe preparar el camino de la Independencia de Canarias y por el fortalecimiento de la clase obrera y trabajadora canaria, no se ha potenciado en la conciencia de nuestra clase trabajadora como hubiéramos querido, sino que esta bajada de la guardia de nuestros patriotas y trabajadores en general, ha hundido por el momento a la clase trabajadora, en un sentimiento de impotencia. La desunión de los trabajadores canarios, es la culpable de esta situación. La colectividad trabajadora, al haber abandonado la idea de la independencia de la patria, está condenada al fracaso. La historia ha demostrado, a lo largo de los siglos, que el individuo no es fuerte si la colectividad no es fuerte. Una Intersindical fuerte en Canarias puede ser protagonista de la historia, sobre todo si tiene una ideología nacionalista de verdad y si llega a comprender el momento que estamos viviendo en esta colonia africana de Canarias.

Aunque somos una colonia, el capitalismo financiero, tanto canario como extranjero, ha creado una nueva mentalidad de una minoría que obtiene su enriquecimiento sobre la base del empobrecimiento de amplios sectores de las masas trabajadoras y de ciertas capas de nuestra sociedad, y por consecuencia se está ampliando el campo del paro a grandes sectores de nuestra patria colonizada. La administración colonial como la autonómica, solo buscan el beneficio rápido y no el bienestar social, por ello necesitan una clase trabajadora dócil y sin ideas sociales que no busque una solución en el desarrollo del concepto de nación para desarrollarse y fortalecerse.

El capitalismo actual en Europa, por ejemplo, tiende a romper las creencias colectivas nacionales para sustituirlas por un concepto superior europeo que solo beneficiará al gran capital europeo, alemán y francés y a las multinacionales instaladas en aquel continente. Lo peor es que la crisis que se avecina en Europa puede cogernos de lleno si nuestra economía sigue a remolque de una metrópoli europea. Ante ello, la sociedad canaria debe tomar conciencia de su futuro; por lo general, es la clase trabajadora la que consciente o inconscientemente conoce su porvenir sin esperar a que alcance un grado superior de cultura para liberarse y obtener la liberación para su Patria y su Nación: la historia así lo ha demostrado. Para que la clase trabajadora Canaria sea fuerte, tiene que poseer una Intersindical Canaria fuerte, alejada de las tendencias sindicales de la metrópoli que solo buscan mantener el colonialismo en estas tierras africanas. La historia demuestra que un individuo no es fuerte si su colectividad no es fuerte, y lo mismo pasa con las masas sociales. Si los obreros de Chicago no hubieran salido a la calle en aquel año de 1886, dando el ejemplo a los trabajadores de los Estados Unidos y después del mundo, no se hubieran alcanzado las ocho horas ni las demás conquistas sociales, ni los obreros de los países colonizados habrían alcanzado la independencia de sus respectivos países.

El capitalismo mundial busca la autodisolución de las naciones para establecer lo que se llama la mundialización, aunque esperamos que los pueblos soberanos no caigan en la trampa. En Canarias, aunque aún no somos una nación soberana, debemos avanzar en el camino de la Nación a través de una creencia colectiva de que este será nuestro futuro bajo la bandera nacional tricolor de las Siete Estrellas Verdes. Nuestro futuro en tanto que pueblo, en tanto que colectividad con una economía propia, que reparta nuestras riquezas entre nuestro pueblo, depende de que los trabajadores seamos capaces de inculcar a nuestro pueblo la ideas colectivas de Nación y de República, por las que todos los ciudadanos de este país tienen que luchar.

¡Viva el primero de Mayo, día de los trabajadores y luchadores!

¡Viva la independencia!

* Antonio Cubillo, Secretario General del MPAIAC y Presidente del Congreso Nacional de Canarias.

Brazo político de nuestro Movimiento de Liberación Nacional.

Canarias, abril del 2006

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