Blogia
Lazos Rotos

Un falso medio de comunicación desmiente que las torres de Unelco estuviesen podridas.

Foros ciudadanos / Foro Ciudadano Contra la Incineración de Residuos.- Nada menos que el periódico El Día -échate a correr- ha sentenciado este jueves, desde su Editorial, que las torres de Unelco en el sureste de Tenerife no estaban podridas. Con mentiras, falsedades y, como no, con sus habituales insultos, llama demagogos a todo el que ha criticado el estado de corrosión de estas torres que, por otra parte, ha sido una lamentable imagen que ha dado la vuelta al mundo. Eso sí, ni una sola foto de esas torres ha sido publicada jamás en ese falso medio de comunicación, que no deja de ser más que la tapadera para la defensa de los intereses de Antonio Plasencia, de Adán Martín y de empresas como Unelco-Endesa que tan suculentos y jugosos ingresos realiza en la cuenta corriente de la Editorial Leoncio Rodríguez. Por cierto, ¡si don Leoncio levantara la cabeza!

Estos sinvergüenzas de la desinformación -a los que sólo mueve el estricto interés económico- se atreven a sentenciar sobre algo que ha podido ver, con sus propios ojos, todo el mundo. No gracias a ellos, precisamente, que lo que han tratado es de ocultarlo. Sin ningún éxito, por otra parte. Pero es que no era necesario que lo viera nadie, el estado de las torres de Unelco lo describía perfectamente, en el año 1996, el decreto de urgente ocupación de terrenos que hizo el Gobierno de Canarias basándose también en informes técnicos de la propia multinacional miserable.

En ese decreto se decía que las torres estaban oxidadas y que había que cambiarlas antes de tres años porque suponían un riesgo para la vida de las personas. Por eso ahora carece de importancia valoración alguna sobre la fuerza de los vientos en esa zona -junto a las torres caídas había invernaderos intactos- porque el problema no es si fueron 100 o 300 kilómetros por hora, cifra esta última que ha dado el chiflado político -acaso en su ignorancia- de Adán Martín en el mismísimo Parlamento. Por eso, y quizás de ahí venga la indignación de El Día, es sólo el compromiso de sangre que El Día tiene con Unelco, que hay quien dice que ni les cobra el recibo de la luz, lo que ha hecho que este periódico no haya publicado una sola foto de las torres podridas de Unelco, noticia que los grupos murgueros han convertido en el hecho noticiable de mayor trascendencia del año 2005. Y es que, razonablemente, lo de la corrupción en Canarias y lo de la poca vergüenza de algunas líneas editoriales de algunos falsos medios de comunicación, no dejan de ser más que un perpetuo carnaval que nos ha tocado padecer.

Para ello, como siempre, El Día se basa en una falsedad, como cuando acusaron a tres presuntos canariones de venir a provocar altercados en las calles de Santa Cruz. Y es que se refieren a una auditoría, encargada por el Gobierno de Canarias y pagada por Unelco, en la que se auditaba la capacidad y las características de la generación y distribución de la energía eléctrica en Canarias. En absoluto se refería la auditoría al estado de conservación de las torres. Y es que el estado de conservación de las torres es lo que ha dado lugar a la apertura de un expediente sancionador contra la compañía -aunque la culpa es de los que les tenían que controlar que ahora son los que los quieren empurar para tapar sus vergüenzas- y lo dice también el Decreto del año 1996. Lo demás es manipulación y felaciones de El Día hacia Unelco porque parte del dinero que pagamos en el recibo de la luz -casi todos los ciudadanos y casi todas las empresas- acaba también en la cuenta de resultados de la Editorial Leoncio Rodríguez en forma de promociones, publicidad y demás.

No obstante sí que agradecemos que este detestable medio de comunicación, en cuanto a su línea editorial se refiere, babosee lo que le sea necesario ante Unelco y ante Adán Martín conforme a sus intereses empresariales. Ahora bien, sería de agradecer que lo hiciesen sin insultar al que no opina como ellos. Y es que por mucho poder que tengan estos mafiosos de la información, habemos simples trabajadores que no les tenemos miedo de ningún tipo por mucho que traten de crucificarnos públicamente. Ni el más mínimo. Y, en la medida de nuestras posibilidades, que son insignificantes, les contestaremos de manera proporcionada al daño y a la fractura social que estos gamberros de la comunicación quieren provocar en esta tierra en defensa de sus infladas carteras. Carteras que se les inflan a costa de los impuestos que pagamos todos, los que opinan como ellos y los que no. Por eso deberían tenernos un respetito a los unos y a los otros.

El día en que los dos periódicos de mayor tirada a nivel estatal editorializaban sobre la corrupción en Canarias, el principal periódico de Tenerife (el más apoyado desde la administración con nuestros impuestos), se dedica a lanzar brindis gratuitos a las corruptelas insultando a ciudadanos que han denunciado irregularidades indiscutibles. Y es que si algo de lo que nosotros hemos dicho de la torres podridas de Unelco fuese falso, aunque Unelco en un principio negó la veracidad de la imágenes, hace ya muchas semanas que -con toda lógica- hubiésemos estado declarando en los juzgados por calumnias. Y no es que no lo hayan estudiado ni que no lo estén estudiando. El problema es que todo es verdad, son verídicas las imágenes y es verdad el Decreto porque está publicado en le BOC en el que se decía que estaban podridas. Se trata de esa verdad que El Día sigue empeñado en ocultar pueblo de Tenerife con el insulto y la descalificación gratuita. Son los únicos argumentos que conoce ese falso medio de unos años a esta parte a mayor gloria de Zerolo, Ana Oramas, Adán Martín, Antonio Plasencia, Ferrovial, Cepsa y Unelco-Endesa, entre otros.

  • El derrumbe de Los Menores, otra gran mentira
  • Si desea acceder al texto íntegro del artículo, así como a los gráficos e imágenes que lo acompañan, toda la información se encuentra disponible haciendo clic aquí.

    0 comentarios